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Unos 30 muertos del Ejército sirio en el ataque más violento desde la tregua

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Beirut.- (EFE).- Las facciones insurgentes sirias lanzaron este domingo uno de los ataques más violentos desde el inicio de un alto el fuego el pasado 6 de marzo contra el Ejército en la región de Hama, en el noroeste de Siria, que dejó una treintena de muertos en las filas gubernamentales.

Una fuente militar siria, que pidió no ser identificada, dijo a Efe que los ataques empezaron anoche y continuaron toda la jornada y que las facciones insurgentes consiguieron hacerse con tres zonas que antes estaban en manos de las tropas leales al presidente, Bachar al Asad, en el área de Sahl al Ghab.

La fuente indicó que 29 efectivos del Ejército sirio fallecieron y siete están desaparecidos, mientras que las tropas continúan los combates para intentar recuperar las posiciones perdidas.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos señaló que el ataque fue lanzado por el grupo yihadista Hurras al Din (Guardianes de la Religión) y elevó a 32 la cifra de muertos entre las tropas sirias, además de 13 extremistas.

La ONG, cuya sede se encuentra en Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de colaboradores sobre el terreno, aseveró que se trata del ataque más violento desde el inicio del alto el fuego pactado por Turquía, valedora de la oposición siria, y Rusia, aliada del Gobierno de Al Asad.

Hurras al Din es considerada la nueva rama de Al Qaeda en Siria y no había acatado el pacto ruso-turco en esa región y, según un informe publicado por el Consejo de Seguridad de la ONU el pasado enero, la organización yihadista tiene entre 3.500 y 5.000 combatientes, la mitad de ellos terroristas extranjeros.

En base al pacto, firmado en marzo, Turquía y Rusia han llevado a cabo patrullas conjuntas en Idlib, que continúan a día de hoy pese a que Ankara haya reducido su presencia militar en Siria debido a la pandemia de la COVID-19.

El alto el fuego decretado en la región de Idlib y los alrededores detuvo una ofensiva gubernamental que comenzó a finales de abril de 2019 y que ha causado más de 1.500 muertos y casi un millón de desplazados, según cifras de la ONU.

Con el cese de las hostilidades, 141.000 personas han regresado a sus hogares en el oeste de Alepo y el sur de Idlib, según informó el pasado 8 de mayo la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) para Siria.

La Defensa Civil Siria, cuerpo de rescate conocido como los “cascos blancos”, ha instado a la población a que regrese a sus hogares y abandone los superpoblados e insalubres campos de desplazados para evitar contagiarse de coronavirus.

Idlib es el último bastión opositor de Siria y una parte de la provincia está controlada por el Organismo de Liberación del Levante, agrupación de facciones creada en torno a la exfilial siria de Al Qaeda.
(c) Agencia EFE
@srradioEc

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