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Unánime defensa de la OEA de la democracia y la paz en Ecuador (vídeo)

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Washington.- Por aclamación, es decir de manera unánime y con aplausos, adoptó hoy el Consejo Permanente de la OEA, una declaración en defensa de la paz y la democracia en el Ecuador.

En la sesión, celebrada la tarde de este martes 15 en Washington por pedido del Gobierno del Ecuador, el Ministro de Relaciones Exteriores, José Valencia, hizo una exposición clara y detallada sobre los acontecimientos que ha vivido el país los últimos doce días, a raíz de la expedición de las medidas económicas que incluyeron la eliminación del subsidio a la gasolina y al diésel.

Tras la intervención de Valencia, que incluso presentó un video de 7 minutos con un resumen apretadísimo de los actos de violencia extrema que se escenificaron estos días, participaron 17 representantes de los países integrantes del Consejo y el observador permanente del Vaticano.

Luego se propuso adoptar la “Declaración para la defensa de la democracia y la paz social en la República del Ecuador” pedido que fue respondido con un cerrado aplauso de todos los asistentes.

El documento expedido saluda el acuerdo alcanzado por el Gobierno del Ecuador y organizaciones indígenas el 13 de octubre de 2019, con los buenos oficios de la Oficina de Naciones Unidas en Quito y la Conferencia Episcopal, que restauraron la paz y tranquilidad ciudadana en el país.

También expresa el respaldo de los países integrantes de la OEA al régimen democrático en el Ecuador, al Gobierno del presidente Lenín Moreno, y reconoce los esfuerzos realizados para restaurar la paz social y el orden público, preservando el Estado de derecho y utilizando los mecanismos establecidos en la Constitución y la ley.

La Declaración condena los actos vandálicos perpetrados, los múltiples ataques y daños a personas y a la propiedad pública y privada. Además, rechaza cualquier acción encaminada a desestabilizar al Gobierno legítimamente establecido y el Estado de derecho; así como las interferencias de toda clase que alteren la democracia y la convivencia pacífica en el Ecuador.

El documento insta al Gobierno y pueblo del Ecuador a mantener una firme defensa del orden democrático, el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos, los cuales, dice, constituyen las mejores garantías para la paz y el progreso social en libertad en el concierto de las naciones de las Américas.

Canciller Valencia expuso situación

El canciller Valencia en su intervención al Consejo Permanente de la OEA hizo una reseña de los antecedentes de la crisis y de los hechos ocurridos en Quito, Guayaquil y otras ciudades del país, afectadas por las manifestaciones y protestas de sectores sociales e indígenas. También mostró un video que recogía imágenes de los hechos vandálicos que sufrieron civiles, policías, periodistas, bienes de patrimonio nacional y de la humanidad, medios de comunicación y edificios de instituciones del Estado.

El canciller habló de manera expresa sobre el asalto a la Contraloría General del Estado, cuya sede fue destruida en un 80 % por dos incendios provocados por los manifestantes. Habló también del costo social y económico que ocasionó al país el cierre de carreteras y de servicios públicos.

Manifestó su preocupación por el objetivo de producir daños estratégicos, perseguido por quienes efectuaron actos vandálicos, cuyo fin fue interrumpir la provisión de agua potable, víveres y abastecimiento de medicinas a farmacias y hospitales. También expuso sobre el atropello a ambulancias y vehículos de la Cruz Roja y bomberos, delitos sancionados por la ley ecuatoriana y en el derecho humanitario internacional.

Mencionó asimismo la toma de las instalaciones petroleras en la Amazonia, que acarrearon el cierre de las instalaciones y el cese de bombeo por el Oleoducto Transecuatoriano, por lo que 717 mil barriles de petróleo dejaron de circular, lo que implica una pérdida de unos 40 millones de dólares. Aclaró que dichas acciones fueron dirigidas por miembros del partido político del expresidente Correa. Además, informó sobre la intención de tomarse la unidad policial 24 de mayo, de Quito, y el cuartel militar La Balbina, entre otros acontecimientos que configuraron graves indicios de desestabilización.

El Canciller reveló que hubo que lamentar la pérdida de la vida de siete personas. Cuatro reportadas por la CONAIE y tres más por el Gobierno y el Defensor del Pueblo. “Todas murieron accidentalmente en el marco de las manifestaciones; aún se investigan la causa de la muerte de una persona más”. Ninguna de ellas, recalcó, murió por heridas de arma de fuego. Aclaró que “en aplicación a los Principios sobre el Uso de la Fuerza y Armas de Fuego de La Habana, los protocolos ecuatorianos y por explícitas disposiciones superiores, las fuerzas del orden no utilizaron armas de fuego para reprimir a los manifestantes violentos”, y manifestó que la acción de la fuerza pública del Ecuador fue ejemplar frente a violentas y masivas manifestaciones.

Por otra parte, José Valencia dijo que 1.507 heridos fueron reportados por el sistema de salud pública, entre ellos unos 500 integrantes de las fuerzas del orden; precisando que el 71 % del total de los heridos se reportaron en Quito, el epicentro de los más violentos disturbios. El Canciller informó que se detuvieron a 1.330 personas por estar involucradas en diferentes trasgresiones a la ley. Al momento, un 80 % de ellos fue ya puesto en libertad.

En cuanto al carácter de los acontecimientos, expresó que los propósitos de desestabilización son patentes. Explicó que partidarios del expresidente Rafael Correa y miembros de grupos radicales afines, difundieron repetidamente mensajes llamando a derrocar al presidente Lenín Moreno y a la rebelión generalizada contra el Estado ecuatoriano.

Puso de manifiesto la preocupación del Estado ecuatoriano por el pronunciamiento en apoyo de la acción violenta en el Ecuador por parte del jefe de las disidencias de las FARC, las cuales retomaron las armas en Colombia, así como por parte de dirigentes del gobierno de Nicolás Maduro. En este sentido, recalcó la detención de ciudadanos venezolanos quienes provocaron actos de violencia durante las manifestaciones.

Aclaró que la ciudadanía y el Estado ecuatoriano no permitirán que se imponga en el país el autoritarismo, el odio, el atropello y la intolerancia y manifestó que el apoyo de los países hermanos de las Américas ayudará a que ningún otro país sea víctima de la agresión de estas fuerzas violentas.

“El Ecuador es un país de paz y quiere seguir siéndolo. Vamos a defender la paz con la ley en la mano, con la fuerza legítima del Estado y con la convicción cívica de todos los ciudadanos de bien, que creemos en los principios y las libertades que solo la democracia garantiza a todos”, concluyó.

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