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Una delegación humanitaria especial de Israel, conformada por oftalmólogos, un neurólogo y personal médico, trató a cientos de heridos de la guerra en Nagorno-Karabaj. «Devolverle a alguien la oportunidad de ver el mundo es un sentimiento extraordinario. Estoy orgulloso de ser parte del sistema médico israelí», expresó el jefe de la misión.

Una delegación humanitaria especial de oftalmólogos, un neurólogo y personal médico israelí aterrizó esta semana en Bakú, la capital de Azerbaiyán. La misión está encabezada por Yishai Falick, director del Hospital Misgav Ladach, del proveedor de salud Meuhedet. Los médicos de Israel trataron a 150 soldados azeríes que resultaron heridos en la guerra que estalló el año pasado entre Armenia y Azerbaiyán en Nagorno-Karabaj.

El personal médico israelí fue encargado por las autoridades azeríes y toda la operación fue financiada por una fundación filantrópica local. Antes la partida, los israelíes llevaron a cabo preparativos para permanecer un mes en Azerbaiyán. Durante ese período de tiempo, los miembros de la delegación prepararon 100 prótesis después de haber recibido fotos de los heridos. La salida de la misión sufrió varias dificultades, sobre todo después del cierre repentino del aeropuerto Ben Gurion, lo que derivó en un aplazamiento del vuelo al país musulmán. Además, los integrantes de la delegación demoraron en recibir la aprobación del Comité de Excepciones, a pesar de que todos ellos contaban con el “pasaporte verde” tras haber recibido ambas dosis de la vacuna contra el coronavirus.

En estos días no es posible viajar a Azerbaiyán en vuelos regulares, razón por la cual los azeríes enviaron un avión privado a Israel con el fin de trasladar a la delegación a Bakú. La Embajada de Israel en la capital del país musulmán ha brindado su apoyo al proyecto humanitario y acompaña a los médicos israelíes durante su estancia en el país. Todas las cirugías se realizan en el Centro Nacional de Oftalmología Zarifa Aliyeva, que es el más grande y avanzado de Azerbaiyán.

La mayoría de los heridos necesitaban tratamientos oculoplásticos, e incluían restauraciones de la cuenca del ojo, inserciones de prótesis, cirugías de párpados y más. «Los jóvenes soldados que conocimos sufrieron heridas terribles, la mayoría de ellos no querían salir de la casa debido a la horrible apariencia de sus rostros después de la lesión», dijo el doctor Falick. La mayoría de las cirugías fueron realizadas por los doctores Vardizer, Lebertowsky y Sholohov, en colaboración con Maxim Zalewsky, quienes ajustaron las prótesis y restauraron los rostros de los soldados para que pudieran regresar a una mejor rutina de vida, incluso en casos en los que fue imposible restaurar la visión.

En varios casos, los doctores Falick, Yura Barak y Shmuel Lebertovsky realizaron cirugías que devolvieron la vista a los soldados heridos. Entre los ejemplos más destacados se encuentran varios soldados azeríes de unos 20 años, incluido Arif Gadzhiev, que fue herido por un proyectil y perdió la vista casi por completo, pudiendo sólo distinguir entre la luz y la oscuridad. La cirugía, que duró varias horas, incluyó la extracción de una catarata traumática, la inserción de una lente intraocular y un trasplante de córnea. Después de varios días de recuperación, Arif pudo volver a leer.

Otro soldado se sometió a un trasplante de córnea artificial para que se le pudiera realizar una cirugía de reparación de retina. Luego se sometió a una reconstrucción de la superficie del ojo, que había sido gravemente quemada por una explosión, utilizando células madre y una membrana placentaria. «Darle a alguien la oportunidad de ver el mundo es un sentimiento extraordinario. Estoy orgulloso de ser parte del sistema médico israelí que es capaz de llevar a cabo misiones humanitarias durante los períodos más complejos. Estoy orgulloso de todos los miembros de la delegación que vinieron aquí para ayudar a recuperarse a los jóvenes que sufrieron lesiones graves. Esta es una expresión muy hermosa del espíritu israelí de dar una mano voluntariamente», dijo el doctor Falick.

Los médicos israelíes viajaron a Azerbaiyán como voluntarios y cerraron sus clínicas privadas para unirse a la misión humanitaria.

Los azeríes manifestaron su agradecimiento a la delegación israelí. Incluso los ciudadanos de Azerbaiyán que residen en Irán llamaron a un programa de televisión local para elogiar la asistencia israelí.

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/tendencias/salud/article/r1w8sXzQd