Compartir

(@srradioEc).- Los océanos son fuente de alimento y subsistencia para toda la humanidad. El sector pesquero ha demostrado ser fundamental para luchar contra la malnutrición y la pobreza; sin embargo, para ello es vital en paralelo garantizar la conservación y el uso sustentable de los recursos marinos a través de prácticas responsables que beneficien al ser humano, la biodiversidad y los ecosistemas.

A medida que la tecnología avanza, las formas y herramientas de pesca han evolucionado los procedimientos en las flotas pesqueras. Por la crisis sanitaria vivida mundialmente por Covid-19, conocemos y valoramos aún más los sectores que permiten alimentar a nuestro país y al mundo.

Particularmente en Ecuador, la pesca ha sido una de las actividades fundamentales en la generación de empleo proveyendo con cerca de 110,000 plazas de trabajo, proporcionando más de USD 1.600 millones de divisas al año, representando el 12% de las exportaciones no petroleras del país.

Además, forman parte de los pocos sectores que no han desvinculado personal de trabajo, sino que ampliaron sus convocatorias durante la emergencia sanitaria.

El sector pesquero es uno de los más interesados en que su actividad sea sostenible, ya que implica el futuro de la actividad, el empleo y bienestar de los miles de personas que dependen de ella. Se concibe como sostenible aquella actividad que gracias a su correcto accionar y buenas prácticas persiste en el tiempo a través de un correcto equilibrio entre lo económico, social y el respeto a la biodiversidad.

Actualmente en Ecuador podemos hablar de una pesca sostenible “ya que dentro de los procesos de pesca se implementan modelos de manejo que reducen los impactos medio ambientales, dejan más peces en el mar y velan por la protección de animales marinos”, afirma Bruno Leone Presidente de la Cámara Nacional de Pesquería.

Algunas de las acciones que buscan potenciar la pesca sostenible de atún en Ecuador se basan en un programa que contiene las siguientes acciones:

● Proyecto de mejoramiento pesquero (FIP) con el objetivo de lograr la certificación MSC (Marine Stewardship Council) de la pesquería de atunes con red de cerco en el Pacífico Oriental en lances sobre brisas y plantados. MSC es la certificación de sostenibilidad con mayor reputación en el mercado pesquero mundial.

● Cooperación con la ciencia para fortalecer las evaluaciones de las poblaciones de atunes, a través del trabajo y estrecha cooperación con el personal cientítico de las organizaciones regionales de ordenación pesquera (OROP), como la CIAT y SPRFMO.

● Desarrollo de un plan de manejo para la pesquería de plantados en Ecuador. Los plantados son dispositivos agregadores de peces, que son un método de pesca de atunes altamente efectivos para la captura de la especie. A través de un adecuado manejo, se busca reducir en la medida de lo posible los impactos en los ecosistemas marinos, por ejemplo, con la elaboración de plantados biodegradables y no enmallantes, que protejan a especies vulnerables como tiburones, tortugas, mantarrayas y mamíferos marinos.

● Aplicación de un código de buenas prácticas para el manejo de la pesca incidental. Por ejemplo: un estricto protocolo para la liberación de tiburones, tortugas y otras especies vulnerables devolviéndolas vivas al mar.

● Ejecución de las acciones que se establece en el plan de Acción Nacional para la pesquería industrial del Atún.