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Quito.- (@srradioEc).- Por primera vez en Ecuador –y segunda en el mundo–, niñas, adolescentes y mujeres jóvenes de distintas partes del país elaboraron un Informe Sombra sobre sus realidades y demandas, con el objetivo de brindar insumos para el monitoreo del cumplimiento de su derecho a vivir una vida libre de violencia y discriminación, en razón de su sexo en cualquier esfera de sus vidas.

El informe fue entregado en octubre al Comité de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) y presentado en un webinar abierto al público y a medios de comunicación.

Con el fin de evidenciar los avances y desafíos en cuanto a los compromisos adquiridos, en el marco de la Convención, para que las niñas y mujeres jóvenes vivan de manera digna y libre de violencia y discriminación, se conformó la coalición Desde Nuestras Voces, que está integrada por las niñas, adolescentes y jóvenes que elaboraron el informe y por representantes de organizaciones de la sociedad civil.

“Las familias, los centros educativos y los medios de comunicación deben reforzar la importancia del consentimiento. Las niñas y adolescentes tenemos derecho a decir “NO”, también en las relaciones de pareja, y cuando decimos “no”, es “no”.

Para esto se debe trabajar en los patrones socioculturales puesto que, en muchas ocasiones, los chicos piensan que una dice “no” para que ellos insistan, y, no es el caso”, con estas palabras, la Coalición de Niñas y Jóvenes Mujeres Desde Nuestras Voces pone sobre la mesa las situaciones de violencia que viven las niñas y mujeres jóvenes en Ecuador.

En 20 páginas, el documento recoge sus experiencias sobre el embarazo en niñas y adolescentes, uniones tempranas y forzadas, violencia sexual, acoso e intimidación escolar, trabajo infantil y participación de niñas y jóvenes de sectores urbanos y rurales.

Algunas de sus principales demandas son: la asignación de recursos para erradicar la violencia y el trabajo infantil, garantizar el acceso a educación e internet, a educación integral de la sexualidad, a servicios de salud, incluidos los de salud sexual y reproductiva, a la justicia, entre otros.

El informe se redactó durante los meses de agosto y septiembre, contó con la participación de un Comité Editorial de Niñas y Jóvenes y el soporte técnico de un equipo consultor especializado y el apoyo de Plan International, CARE, ChildFund, la Embajada Británica Quito, ONU Mujeres, World Vision, UNFPA, UNICEF y, la Mesa de Género de la Cooperación Internacional (MEGECI).

La coalición también contribuyó en la redacción de la Declaración Colectiva de la Sociedad Civil. Este proceso ha sido coordinado por la organización International Women’s Rights Action Watch Asian Pacific (IWRAW), que impulsa el compromiso de la sociedad civil con la Convención y apoya al Comité de la CEDAW y a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), para facilitar la participación de grupos de mujeres y organizaciones sociales en el monitoreo del cumplimiento de sus derechos.