Notas Curiosas

Mona Lisa: el robo que creó una leyenda

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(Por Sheena McKenzie.-CNN) – ¿Por qué la Mona Lisa es el cuadro más famoso del mundo?

¿Es por su enigmática sonrisa? ¿O por el misterio que rodea su identidad? ¿Acaso es por haber sido pintada por el famoso artista del Renacimiento, Leonardo da Vinci?

Por supuesto, todas esas cosas impulsaron la popularidad de la obra maestra del siglo XVI.

Sin embargo, lo que realmente catapultó a la fama internacional al pequeño y modesto retrato fue un audaz robo, hace más de 100 años.

Cuando el empleado de mantenimiento italiano robó la Mona Lisa del Louvre en 1911, nunca se habría imaginado que su ausencia sería exactamente lo que la convirtió en la pintura más reconocida del planeta.

De pronto, imágenes de la obra de arte aparecieron en periódicos internacionales, mientras la búsqueda policial de dos años enfrentaba obstáculo tras obstáculo.

No fue sino hasta diciembre de 1913 -exactamente 100 años se cumplen el próximo mes- que finalmente capturaron a Peruggia y la Mona Lisa fue recuperada; así, se convirtió en la pintura más conocida en una época en la que todavía no se compartía imágenes por televisión, Internet y teléfonos.

Hoy en día, es la joya de la corona del Louvre; el año pasado atrajo a 9,7 millones de visitantes al museo en París, y ha sido inmortalizada en todo, desde el arte pop de Andy Warhol al éxito de librería de Dan Brown, “El Código Da Vinci”.

Sin embargo, si Peruggia hubiera escondido otra obra de arte bajo su rop ese funesto día, el resultado habría sido muy distinto.

“Si otra obra de Leonardo hubiera sido robada, esa habría sido la obra más famosa del mundo, no la Mona Lisa”, indicó Noah Charney, profesor de historia del arte y autor de “The Thefts of the Mona Lisa” (Los robos de la Mona Lisa).

“No había nada que realmente la distinguiera de por sí, aparte de que era una obra de arte muy buena, creación de un artista muy famoso; así fue hasta el día del robo”, añadió. “El robo fue lo que aumentó su atractivo y la convirtió en un nombre conocido por todos”.

Ladrón audaz

Entonces ¿cómo fue que Peruggia llevó a cabo uno de los más grandes hurtos de obras de arte de la historia? Parece que fue con increíble facilidad.

El empleado de mantenimiento había sido contratado por el Louvre para hacer protectores de vidrio para algunas de sus obras famosas, entre ellas la Mona Lisa.

Después de esconderse en un clóset durante la noche, simplemente descolgó el cuadro, lo escondió debajo de su bata, y estaba a punto de salir campante del edificio, cuando descubrió que la puerta estaba cerrada con llave.

Desesperado, Peruggia quitó el pomo, pero aún así, no logró abrir la puerta, hasta que un amable plomero que pasaba por ahí la abrió con su llave.

Pasaron 24 horas antes de que alguien se diera cuenta que la Mona Lisa no estaba, ya que las obras de arte se descolgaban con frecuencia para ser limpiadas o fotografiadas.

“El Louvre tenía más de 400 salones, pero solamente contaba con 200 guardias, y aún menos estaban de turno por la noche”, dijo Charney, fundador de la Asociación para la Investigación de los Crímenes en contra del Arte (ARCA, por sus siglas en inglés). “Básicamente, no había alarmas en juego”.

“No contaba con suficiente seguridad. Aunque en realidad, la mayoría de museos no la tenían en ese entonces”.

Noticia en primera plana

La prensa francesa disfrutó este hecho, ya que lo vio como una oportunidad de ridiculizar al aparentemente inepto gobierno que administraba el Louvre.

Ésta fue una era en la que los periódicos se estaban iniciando y muy pronto el robo, junto con la imagen de la Mona Lisa, aparecieron en periódicos alrededor del mundo. “60 detectives buscan la Mona Lisa que fue robada; los ciudadanos franceses están indignados”, informó el New York Times.

Por primera vez, había filas afuera del Louvre, sólo para ver el espacio vacío donde una vez se había encontrado el cuadro.

“El robo lo impulsó a convertirse en un nombre conocido para las personas que nunca habían ido a Europa, y quienes no tenían interés en el arte”, indicó Charney. “Se ha ido cuesta arriba desde ahí”, añadió.

Durante los próximos dos años continuó la incompetente investigación policial; en algún momento se consideró a Pablo Picasso como sospechoso. La policía incluso entrevistó a Peruggia dos veces, antes de concluir que no había forma de que él fuera el responsable de semejante robo.

Descubrimiento

El jefe de la policía de París se retiró avergonzado. Y dos años después, un comerciante de arte en Florencia recibió una carta de un hombre que afirmaba tener a la Mona Lisa. La firmaba “Leonardo”. El hombre, por supuesto, era Peruggia.

Después de fijar una reunión con el comerciante y el director de la galería Uffizi en Florenia, Peruggia se presentó con el cuadro que había escondido por años en un baúl en su apartamento.

Peruggia, entonces de 32 años de edad, afirmó que había robado la obra de arte para regresarla a Italia, su país natal. Fue arrestado y al final lo sentenciaron a siete meses de cárcel.

“Parecía genuinamente convencido de que lo reconocerían como un héroe nacional, y se sintió realmente consternado al descubrir que no era el caso”, dijo Charney. “Tal vez le faltaba un tornillo, pero no era un lunático”.

La mayoría de nosotros sólo veremos a la Mona Lisa detrás de un vidrio a prueba de balas, una miniatura a la distancia, con su misteriosa sonrisa, rodeada de grupos de turistas con las cámaras de sus teléfonos en alto.

Sin embargo, durante más de dos años, Peruggia tuvo a la famosa mujer para él solo. ¿Se enamoró de ella? “Eso creo”, dijo Charney. “Hay varios ladrones que han robado arte y han sufrido una especie de ‘síndrome de Estocolmo inverso’, donde el secuestrador se enamora del rehén”.

“En este caso, el rehén era una obra de arte”.

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