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IBARRA.- (@srradioEc).- Las vías de segundo orden de la provincia de Imbabura sufren severos daños debido a la lluvia incesante. La Prefectura debió hacer un alto en las obras planificadas para dar prioridad a las emergencias que se incrementaron en el transcurso de la presente semana. “Lo más importante en estos momentos es rehabilitar los caminos destruidos, ejecutar trabajos que garanticen la seguridad de las personas y evitar que se registren más inundaciones que afecten a los cultivos”, ha señalado el titular de este organismo, Pablo Jurado.

Maquinaria, operadores y personal técnico laboran en medio de la inclemencia del tiempo. Pese a que los aguaceros continúan con mayor fuerza, la intervención institucional no se detiene, considerando las dificultades que soportan los poblados rurales, debido a los derrumbes, desbordamientos de quebradas y canales de riego que siguen causando estragos, poniendo en riesgo la movilización y la pérdida de la producción agrícola.

Los tramos viales que registran afectaciones se ubican en la parroquia Quiroga del cantón Cotacachi. La Prefectura habilitó el paso por la comunidad Azama para la circulación de vehículos entre Otavalo y Cotacachi. Para ello colocó material pétreo grueso en la calzada, a fin de que no existan hundimientos y que el tránsito pueda fluir sin mayores contratiempos.

En la parroquia La Esperanza del cantón Ibarra, la maquinaria desarrolló tareas de limpieza de los materiales arrastrados el agua. Luego, a bordo de volquetas se ubicaron en las inmediaciones del estadio para ser utilizados en la conformación de drenajes. Una acción importante en esta localidad imbabureña que, cada año, soporta problemas debido a la lluvia.

En la parroquia San Antonio de este mismo cantón, las arterias que conducen a las comunidades más apartadas registraron inundaciones y acumulación de agua y lodo, causando preocupación en los habitantes, ante la inseguridad para poder movilizarse. Para superar esta situación se colocó lastre y se realizaron trabajos de reconformación y rasanteo.

Ambuquí es una de las parroquias más afectadas por la fuerte estación invernal. Los caminos de segundo y tercer orden colapsaron en diferentes sitios. La emergencia fue atendida de manera inmediata por el organismo provincial, poniendo a operar el equipo pesado. Actualmente se desaloja el material de derrumbes y escombros de las quebradas en San Clemente, El Lavandero, Chaupi Guranguí y Guranguisito.

En esta misma jurisdicción se habilitaron caminos alternos para que los comuneros no se mantengan aislados; se rehabilitó los caminos Rancho Chico – El Cuello – Colimburo, entre Ibarra y Pimampiro y Rumipamba – Peñaherrera, en medio del peligro de hundimientos del terreno, que amenazó con arrastra, incluso, una de las máquinas utilizadas.

Las emergencias se extendieron hasta el cantón Otavalo. En San Rafael de la Laguna, parroquia rural, la maquinaria ejecuta tareas de reconformación y colocación de lastre. El objetivo es evitar que suspenda el tráfico de vehículos y que, especialmente, los buses de servicio público puedan seguir prestando servicio. El Gobierno Parroquial se unió a esta acción, gracias a lo cual se hizo más fácil poder atender a este sector.

Los caminos que unen a las comunidades de las parroquias de la zona de Intag, cantón Cotacachi, también colapsaron como consecuencia de la lluvia. En poblados como Cuaraví – Barcelona – Cerro Pelado que pertenecen a Peñaherrera y García Moreno, las máquinas desalojan el material de los derrumbes y habilitan el paso. El esfuerzo es mayor, tomando en cuenta que el clima adverso no da tregua.