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(@srradioEc).- En el marco de la crisis económica que se vive en el Ecuador y el mundo producto del brote del covid-19, y ante la proximidad del Black Friday y la Navidad, las personas empiezan a considerar sus opciones para adquirir productos y/o servicios sin tener que realizar pagos corrientes. Una de las alternativas más comunes es la del crédito directo, que muchos almacenes a nivel nacional ofrecen a sus clientes.

Según explica Francisco Nazati, Jefe de Banca Personas de Banco ProCredit, “Algunas casas comerciales están autorizadas a otorgar crédito directo a sus clientes, lo que significa que este crédito lo hacen directamente con el consumidor final del bien o servicio, sin la necesidad de que una entidad financiera intervenga en este proceso”. Sin embargo, esta figura lleva consigo algunos riesgos.

A continuación, el experto de Banco ProCredit expone 3 de los principales riesgos del crédito directo, así como la forma en que pueden perjudicar a la economía familiar:

  1. Podría existir un sobreendeudamiento

El sobreendeudamiento se refiere al estado al que llega una persona cuando adquiere más compromisos financieros de los que está apto para pagar en proporción con sus ingresos y su patrimonio. En otras palabras, se compró más de lo que se puede pagar.

“Esto ocurre porque, previo al otorgamiento de un crédito directo, los comercios usualmente no analizan la capacidad de pago del comprador, por tanto, podemos en algún momento llegar a tener varias cuotas que comprometan nuestros ingresos”, indica Nazati.

Además, pocas personas son conscientes de que, aunque las cuotas que plantean estos créditos aparenten ser pequeñas, se termina pagando 2 o 3 veces más del valor del bien adquirido. “La suma de varias cuotas pequeñas llega a acumularse y representa un egreso fuerte que compromete nuestra estabilidad a largo plazo”, agrega.

  1. Su historial crediticio se podría ver afectado en la central de riesgo

Una central de riesgo es una entidad que clasifica a las personas según la probabilidad de impago. “Este segundo riesgo está directamente asociado al primero, y es que, en caso de sobreendeudamiento, y ante la falta de pago puntual de estos créditos, el historial crediticio del deudor definitivamente se verá afectado en la central de riesgos”, señala el experto de Banco ProCredit. Esto quiere decir que, a futuro, si la persona desea solicitar un crédito por un monto mayor, y/o para algo más importante, esta solicitud podría ser rechazada.

  1. Se pone en peligro la estabilidad económica de la familia

Si no se lleva un adecuado control de los gastos y se cae en excesos durante estos últimos meses del año, se puede perjudicar sin duda la salud financiera de la familia, acarreando complicaciones económicas, lo cual no representaría el escenario idóneo para iniciar el 2021. “Recuerde que hoy más que nunca es importante cuidar cada centavo llevando un manejo estricto de nuestro presupuesto y priorizando los gastos que realmente son necesarios”, manifiesta el especialista.

Para evitar caer en estos riesgos, Francisco Nazati brinda las siguientes recomendaciones:

  1. Implemente una cultura de ahorro

Desde una perspectiva de salud financiera, este tipo de créditos no se deberían utilizar ya que las personas terminan pagando muchísimo más del valor inicial del bien. En ese sentido es mucho más recomendable ahorrar por 6 a 12 meses y comprar el mismo bien sin deuda. “Esto, a más de ser un beneficio porque evita el pago de intereses, mejora mi capacidad de pago para requerimientos más importantes a futuro y crea una cultura de ahorro a largo plazo”, indica el representante de Banco ProCredit.

  1. Elabore un presupuesto

Lo mejor es hacer un presupuesto de los gastos en que se va a incurrir en esta temporada, prestando especial atención a los ingresos que vamos a tener. Para Nazati, “Es importante no exceder los gastos de los ingresos del mes, gastar en lo que sea realmente indispensable. Recordemos que los regalos son pasajeros, pero la estabilidad financiera y de salud debe ser permanente.”

  1. Analice la forma de pago más idónea

Después de realizar el presupuesto y haber seleccionado aquellas compras prioritarias, es importante analizar la forma de pago. La recomendación siempre será gastar solo el dinero disponible y evitar los excesos e intereses. Lo más recomendable en esta época y por la coyuntura actual que vivimos es el uso de transferencias directas o pagos con tarjeta de débito.

En caso de utilizar la tarjeta de crédito, es importante que se haga de la manera adecuada a fin de que sea una ayuda para amortiguar gastos a futuro, sin afectar el flujo mensual de ingresos. También puede traer algunos beneficios como acumulación de millas o puntos. Sin embargo, es importante recalcar que al momento de cancelar la cuota mensual de la tarjeta se debe pagar el total y no el mínimo para evitar más recargos; y esto debe estar incluido dentro de su presupuesto.

  1. Si va a acceder a un crédito directo, hágalo responsablemente

Cuando uno obtiene un crédito, lo primero que debe analizar es la necesidad del bien que va a adquirir. Si este es un bien suntuario, no es recomendable hacerlo; si es un bien que es indispensable, se procede con el siguiente análisis. “Una vez que determine que es necesario adquirirlo debe revisar los ingresos y gastos que tiene en el mes; si estos están al límite no es conveniente endeudarse, sino más bien terminar de pagar ciertas deudas”, recomienda el experto.

  1. Si ya mantiene una deuda con un crédito directo, abone la mayor cantidad posible

Lo ideal sería pre-cancelar o realizar abonos mayores a la cuota planteada. De esta forma, la obligación se da por terminada mucho más rápido y se paga menos interés que si continuara pagando en los plazos establecidos por la casa comercial con la que adquirió el crédito.