Noticias Locales

¡LA MORAL ESTÁ ESCONDIDA!

Compartir

Patricio Valdivieso Espinosa
pavevaldivieso@hotmail.com

No se entiende porqué, si muchos hablamos de corrupción y queremos combatirla, no alcanzamos resultados efectivos y la degradación humana sigue en boga. Tal vez uno de los errores más determinantes, es que vemos sólo el problema de los demás, pero cual avestruz, escondemos la cabeza cuando estamos metidos directamente en el lío. Sin duda la moral, la ética, los valores, están de fiesta y la farra ha sido larga; se han distanciado tanto de nuestras vidas, que la inmoralidad, el despilfarro, el desdén están fraguando una descomposición social tan alta, que está llegando a niveles de putrefacción. Hagamos un breve recorrido de algunos casos.

Llenaron las instituciones de personal por pura politiquería, incluida la venta de puestos, desbordando las arcas fiscales y destruyendo el futuro de los jóvenes que ahora se quedan sin trabajo, porque los metieron a sobrevivir en una burbuja económica, pero esto era insostenible, la pandemia sólo aceleró los resultados; y, como se beneficiaban sus hijos o los cuates, nadie dijo nada. Hemos creado dependencias para controlar a los ciudadanos que producen la riqueza, trabando su desarrollo; y, nos ganó el silencio, ojalá no se enteren, inmoralmente callamos.

Con la ética distante de nuestras vidas, hemos contemplado que, si formas parte de la familia del gobernante, crees tener el privilegio de vivir a costa del Estado, y no decimos nada; eso también es inmoral. Estamos olvidando que la honestidad es uno de los pilares de la ética, y que conjuntamente con el respeto, la dignidad y el Amor propio, conforman la solidez de una mesa llamada moral, donde deben reposar, a la vista, la decencia y el bien obrar.

Hemos visto dignatarios orondos, que sin una pisca de moral delegan competencias y atribuciones, para que le den robando y después dicen: yo no fui, yo no sabía, pero se embolsan coimas, diezmos y sobreprecios. Dignatarios que se hacen los distraídos con la corrupción latente de su gente, disimulando, divagando y fingiendo que no entienden la magnitud del atraco; se olvidan que huirle a los problemas no solo es mediocridad, es cobardía revestida de complicidad. Lo raro, lo cuestionable, lo inmoral es que actúan tan normal, que no sienten ningún tipo de arrepentimiento, al contrario, contraatacan con más furia, cuando son cuestionados.

Todo esto pasa, porque hemos permitido que nos gobiernen corruptos, mafias y familias enteras, que lo único que tienen entre ceja y ceja son los repartos, la compra de conciencias, los silencios cómplices; gobernantes autoritarios y bravucones, que al ser descubiertos, con toda flojera, salen huyendo, y cuando los empiezan a investigar por sus fechorías imploran asilo en países alcahuetes; incluidos los politiqueros mercenarios que se aprovechan del Estado de excepción para perfeccionarse como grandes saqueadores. Pero en el fondo, si la moral está escondida, que estamos haciendo para recuperarla; para que estamos: para que nos ultrajen, para ver como destrozan el país y se lo llevan en pedazos, para no hacer nada. Hasta cuándo pensamos reaccionar.

Related Posts

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com