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Toledo.- (EFE).- En pleno proceso de traslado desde el Hospital Virgen de la Salud y a la espera de recibir este lunes a su primer paciente, el Hospital Universitario de Toledo (HUT) aspira a situarse entre los diez mejores de España gracias a las posibilidades que ofrecerá en investigación, docencia y capacidad asistencial, y a la labor de sus «grandes profesionales».

El gerente del Complejo Hospitalario de Toledo, el doctor Juan Antonio Blas Quílez, ha admitido en una entrevista con la Agencia Efe las «ganas» que tenía de empezar con la mudanza a las nuevas instalaciones tras haberse retrasado «prácticamente un año» como consecuencia de la covid-19.

«Lo teníamos que haber empezado mucho antes, pero con la pandemia tuvimos que frenar tanto el desplazamiento como los preparativos», ha relatado Blas Quílez durante un recorrido por las nuevas instalaciones del HUT donde ha apuntado: «tuvimos la inauguración con los reyes y este lunes llegará el primer paciente», en concreto al servicio de Rehabilitación.

A continuación se instalarán las consultas de Medicina Interna, Reumatología, Endocrino y Preanestesia, así como el Hospital de Día Médico, porque la intención es contar con «una zona de actuación, no solamente de diagnóstico, sino también de tratamiento», ha explicado.

Después, progresivamente y hasta el mes de junio, irá aumentando el número de atenciones y consultas hasta finalizar este proceso con la mudanza de las Urgencias, que será el último servicio en llegar a las nuevas dependencias.

El traslado de las Urgencias, los quirófanos y las Unidades de Vigilancia Intensiva (UVI) se espera hacer «en el menor tiempo posible», a pesar de lo cual «posiblemente habrá unos días en los que coexistan en los dos hospitales», ha matizado.

«No podemos trasladar todo de golpe porque sería mucho más dificultoso. Haciéndolo poco a poco vamos acostumbrando a los pacientes», ha indicado el gerente del Complejo Hospitalario de Toledo, que también ha agregado que junto a la citación para acudir al nuevo centro se envía al usuario un mapa para que sepan por dónde tienen que acceder y la ubicación.

Además, se tomarán las correspondientes medidas higiénicas y sanitarias, y en las entradas al edificio se realizarán «los mismos controles» que hay en el actual hospital, como la toma de temperatura, porque «la pandemia continúa y hay que seguir teniendo las mismas precauciones». De hecho, ya están diseñados los circuitos para pacientes covid y pacientes no covid.

La nueva infraestructura dispone de «grandes espacios», de modo que permitirá suficiente separación entre pacientes y profesionales y «que no se mezclen tanto como está ocurriendo en estos momentos en el Virgen de la Salud», lo que, a su juicio, «va a redundar en beneficio de todos».

Blas Quílez ha señalado que los profesionales están «ilusionados» ante este cambio y que la mayoría, prácticamente el 99 por ciento del personal, ha acudido a conocer las instalaciones y ha hecho sus sugerencias, de manera que se está llevando a cabo «alguna pequeña adaptación» para funcionar «con las mayores garantías».

Y ha matizado que si pueden adelantar el cronograma previsto lo harán, pero siendo conscientes de que “»estamos en plena pandemia» y de que «no podemos dispersar los recursos» porque «somos más eficientes con los recursos concentrados».

El gerente se ha mostrado convencido de que este centro puede situarse entre los diez mejores de España porque la capital de Castilla-La Mancha tiene «unos grandes profesionales» pero también porque las posibilidades que ofrecerá en docencia, investigación y capacidad asistencial “»van a hacer que el Hospital de Toledo sea un gran hospital a nivel español y, posiblemente, europeo».

Además de una mayor amplitud, el nuevo hospital dispone de tecnología puntera para ofrecer «la mejor calidad asistencial» a los ciudadanos, así como de nuevos servicios -Medicina Nuclear, Radioterapia y Radiofísica- que evitarán el desplazamiento de los pacientes a otros centros, públicos o concertados, de Toledo o Ciudad Real.

Igualmente, se prevé poner en marcha el servicio de Cirugía Torácica a partir del año que viene. «Tenemos espacio para instalarlo y empezar a funcionar cuando el hospital esté a pleno rendimiento», ha afirmado el gerente, quien también ha ofrecido algunas cifras que permiten comparar la capacidad del actual hospital y del nuevo.

Así, el Virgen de la Salud cuenta con 725 camas frente a las 853 del HUT que, sumadas a las de los hospitales del Valle y el Provincial, supondrán casi un millar.

En cuanto a quirófanos, se pasará de los 16 del Virgen de la Salud a los 25 del HUT que, sumados a los del Provincial y el Hospital Nacional de Parapléjicos, superarán los treinta; y mientras que el Virgen de la Salud cuenta con 26 UVI, veinte unidades de recuperación postanestésica (URPA) y 120 consultas, el nuevo centro hospitalario albergará 58 UVI, 60 puestos URPA y 250 consultas.

Todo ello teniendo en cuenta que en la actualidad la plantilla ronda los 4.000 trabajadores y que la previsión, según el gerente, es llegar a entre 4.500 y 4.600 profesionales en el Hospital Universitario.

El doctor Blas Quílez ha dejado claro también que la nueva infraestructura tiene capacidad para albergar los hospitales del Valle y Provincial, así como para hacer un edificio dedicado a la docencia y ampliar el número de consultas: «hay espacio para crecer, aproximadamente un 40 por ciento más, si fuese necesario”, ha manifestado.

(c) Agencia EFE