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Difundieron la conversación telefónica con un narco de Cali por la que cayó ‘Guacho’

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(Por. Infobae).- La negociación del envío de tres toneladas de cocaína a México con un narco ubicado en Cali selló el destino de Walter Patricio Artízala Vernaza, alias ‘Guacho’, el hombre más buscado en la frontera entre Colombia y Ecuador. Una conversación de una línea intervenida por la Fiscalía fue la clave para ubicar el lugar exacto en el que se encontraba el cabecilla del frente Oliver Sinisterra de las disidencias de las FARC.

Un seguimiento electrónico durante seis meses al anillo de seguridad de ‘Guacho’, que trató de establecer los lugares que visitaba, las personas con las que se comunicaba y la forma en que actuaba, acercó a la Fiscalía a un narcotraficante no identificado que se ubica en Cali, con el que el cabecilla disidente realizaba directamente la entrega de una carga de coca, e interceptó su teléfono.

Una de las conversaciones, que fue recientemente revelada por el ente acusador, se escucha a ‘Guacho’ molesto por unas indicaciones que no fueron cumplidas como pidió. El disidente se presenta como “el que está cojo”, haciendo referencia a las secuelas de las heridas del enfrentamiento con el Ejército del pasado septiembre, en el que se pensó que pudo haber muerto. Esta es una parte del diálogo:

Guacho: ¿Con quién hablo?

Caliche: Con Cali.

G: ¿Usted se da cuenta en dónde está cenizo?

C: ¿Con quién hablo?

G: Amigo habla con el amigo de la “U”, con el que anda cojo.

C: Ah sí señor, en Boca de Telembí.

G: Pero yo le dije a ese marica (sic) que tenía que llegar por donde yo me vine.

C: Que está esperando ahí, dice.

G: No, no ese hijue… (Sic), como no le ponen cuidado a las cosas. Yo le dije que por donde yo había entrado…

C: Entonces yo veo como me comunico con él ¿listo?

G: Dígale que es en toda la entradita de Paisapí por donde yo entré.

“‘Guacho’ cambiaba de celular cada dos días. Pero marcaba el mismo número del narco para finiquitar los detalles del cargamento. Estaba desesperado porque le dieran un adelanto en efectivo (…) No permanecía en un mismo lugar más de 12 horas y se movía máximo con ocho hombres”, contó a El Tiempo un oficial que participó en la investigación.

Hay otras conversaciones de ‘Guacho’ con sus hombres de confianza, a los que les manifiesta que la Fuerza Pública lo está siguiendo de cerca. Esta es la conversación revelada por RCN Radio:

Guacho: Toca es que me dé el número del ‘zarco’.

Cabecilla de segundo orden: ¿Se lo envío por el WhatsApp?

G: No está funcionando, ni entrando, ni saliendo nada.

CSO: Ah entonces yo ahora lo busco y se lo envío ¿listo?

G: Ole, envíe un carro de los pequeñitos para recoger a un muchacho de los que estuvo por ahí.

CSO: Sí, sí ya va para allá. Igualmente, acá la ‘p’ me dijeron que estuviera pendiente que por donde estoy, están bajando los señores.

G: Ah, pendiente.

CSO: Los del gobierno.

G: Sí, sí ya entendí

Estas intercepciones del CTI (Cuerpo Técnico de Investigación) de la Fiscalía permitieron al Ejército establecer el perímetro en el que se ubicaba el anillo de seguridad del guerrillero en el departamento de Nariño. Así, iniciaron un operativo con un pequeño grupo de militares que caminaron durante 10 días para no ser detectado, y llegaron a un cristalizadero en la vereda Peña Caraño en Llorente, zona rural de Tumaco, donde finalmente fue abatido ‘Guacho’.

Entre los militares estaban dos tiradores, que apenas ubicaron el objetivo se dio la orden de un tiro sincronizado contra el disidente, que murió ahí mismo. Inició un enfrentamiento con sus hombres en el que también falleció alias ‘Pitufin’, los otros prefirieron huir. Uno de los francotiradores habló con Blu Radio y dio detalles del operativo.

“Cuando llegamos al punto, tomamos la decisión de ubicarnos mejor para identificar y discriminar al blanco, para así realizar un tiro sincronizado con mis tiradores de alta precisión”, contó a la emisora el uniformado, que usó un fusil MSR y munición 338.

Después del operativo de septiembre en el que fue herido, ‘Guacho’ se volvió paranoico, mantada a matar a todo del que sospechara y usaba chalecos antibalas, según le contó a El Tiempo el oficial que participó en el operativo de seguimiento. Así fueron ocho meses de estrategia luego de que Ecuador también lo declarara objetivo de alto valor.

‘Guacho’ fue quien ordenó el secuestro y posterior asesinato de un periodista, un fotógrafo y un conductor del diario quiteño El Comercio, y de una pareja también ecuatoriana. Además, de hostigar y atetar contra las Fuerzas Militares del país vecino.

“Se supo por inteligencia que hace 20 días pasó a Ecuador en una embarcación vestido de mujer. Y a veces andaba en moto vestido de overol y casco para hacerse pasar como uno de los empleados de la construcción de un puente de la zona”, dijo la fuente de El Tiempo.

Para el presidente Iván Duque y las Fuerzas Militares, el asesinato de ‘Guacho’ también es un golpe al narcotráfico, porque era él quien manejaba los contactos en el exterior directamente.

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