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Clave para lograr alimentos saludables

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Ecuador.- La Holandesa, empresa ecuatoriana con más de 30 años de tradición quesera en el país, reafirma su compromiso con la salud y bienestar de sus consumidores y por ello trabaja bajo estrictas normas de calidad nacionales e internacionales que convierten a sus quesos en los mejores del país.

“Elaboramos productos con los más altos estándares de calidad, pensando en el bienestar de nuestra familia y nuestros consumidores. Contamos con certificaciones que garantizan su calidad, inocuidad y sabor, como: Buenas Prácticas de Manufactura (BPM); Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control HACCP; el permiso de exportar a EEUU por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), entre otros”, comenta Alex Escudero, Gerente Comercial de La Holandesa.

Controlar la calidad e inocuidad de los alimentos es responsabilidad de todos los involucrados en la cadena alimentaria. En ese sentido, el etiquetado nutricional incluye información necesaria sobre ingredientes y sus componentes nutricionales, con el propósito de que los consumidores elijan los alimentos adecuados y los incorporen en su dieta.

Diariamente nuestro cuerpo necesita nutrientes provenientes de los alimentos, por eso es recomendable el consumo de productos saludables, en varias porciones al día y que aporten con la ingesta calórica requerida. Nuestro día inicia con el desayuno, un snack a media mañana, el almuerzo al medio día, una porción de alimentos para media tarde y finalmente la cena. Pero, ¿te has preguntado cuán inocuos y saludables son los productos que consumimos día a día?

Nuestra apresurada rutina evita que pensemos en el proceso que hay detrás de cada producto que ingerimos: ¿bajo qué condiciones se crían a los animales de los que se obtiene carne o leche?; ¿qué alimentación reciben estos animales?; ¿qué tratamiento agrícola se da a las frutas y verduras que consumimos?; son sólo algunas preguntas que surgen al pensar de donde provienen nuestros alimentos.

Detrás de cada producto destinado a la alimentación humana existe un proceso para plantarlo, criarlo o procesarlo; además, hacerlo seguro al cumplir con normativas de calidad, controles y buenas prácticas de manufactura.

Estos componentes se resumen en la importancia de la seguridad alimentaria1, y ésta se da cuando todas las personas tienen acceso permanente a alimentos seguros, nutritivos y suficientes para satisfacer sus necesidades nutricionales y poder llevar una vida activa y saludable.

El avance de la tecnología ha sido un factor determinante en la producción alimentaria, pues gracias a su aporte se han automatizado varios procesos claves en la cadena de producción; sin embargo, es inevitable que surjan problemas y retos relacionados con la alimentación.

Calidad de inicio a fin

Ecuador es un país ganadero por excelencia, según cifras del Centro de Industria Láctea del Ecuador (CIL), la industria mueve anualmente $1.400 millones en el mercado ecuatoriano y produce cerca de 5,2 millones de litros diarios.2

Debido al aporte económico que esta actividad brinda al país, es necesario que se evidencie la responsabilidad de todos los actores de la cadena de producción, desde los proveedores hasta los clientes o consumidores finales. En el caso específico de la industria láctea, es importante el rol que juega el productor de leche al brindar un correcto trato a sus animales en la hacienda.

Varios estudios han concluido que los animales tienen sentimientos y que su buen trato está directamente relacionado con la calidad de su producción. El término de “vacas felices” se refiere a aquellos animales a los que se les ha garantizado óptimas condiciones de vida basadas en una alimentación adecuada; un amplio lugar de descanso en donde exista facilidad de movimiento; controles veterinarios continuos para evitar o prevenir enfermedades y por, sobre todo, que no exista heridas o malos tratos al momento de la extracción de la materia prima.

En esta industria, el cuidado de los animales juega un rol fundamental en la cadena de producción, pues mientras mayor sea el bienestar animal, mejor y más sana será su leche. La preservación del valor nutricional del producto es el reto que las empresas deben asumir para ofrecer a sus consumidores un alimento que conserve en mayor porcentaje sus propiedades nutritivas.

La Holandesa: pasión por la innovación

Haciendas de Machachi, Aloag y Cayambe son las proveedoras de 75.000 litros de leche por día a La Holandesa. Homero Arteaga, Jefe de Gestión Ambiental y Gestión de Calidad e

Inocuidad de la compañía; asegura que, como parte de su responsabilidad ambiental y animal, se preocupan por el bienestar del ganado con controles rutinarios de salud, para verificar que esté libre de enfermedades como: tuberculosis, aftosa y brucelosis. Así también, técnicos monitorean el alimento que el ganado consume, asegurando así vacas sanas y felices.

Por otro lado, la automatización de procesos juega un rol fundamental en la cadena productiva: “hemos tecnificado el 98% de nuestros procesos industriales con el fin de garantizar a los consumidores productos sanos y deliciosos.

Mientras menor es la manipulación, mayor la inocuidad de los alimentos; por ejemplo, el ordeño en las haciendas se realiza mecánicamente. Además, para garantizar un producto de calidad, contamos con un proceso minucioso de pasteurización, que elimina el 99.9% de bacterias que se encuentran en la lecha”, mencionó Arteaga.

El cuidado de cada detalle dentro del proceso de producción, permite obtener materia prima de calidad para la elaboración de más de 40 variedades de quesos que tiene La Holandesa a disposición de sus consumidores. De acuerdo con Arteaga, la compañía mantiene un tratamiento adecuado de la materia prima desde su origen: “durante el proceso de producción usamos la menor cantidad de aditamentos posibles para preservar el sabor y la calidad nutritiva”, asegura Arteaga.

Cada producto final cuenta con semáforo y etiquetado nutricional, donde se observa los ingredientes de cada producto y la cantidad nutricional que aporta al consumidor, por ejemplo, el porcentaje de hierro, calcio y proteína; demostrando así, el compromiso de La Holandesa por el cuidado de la salud de sus consumidores, de inicio a fin del proceso productivo.

• La Holandesa, líder en innovación, implementa sistemas de control eficientes en sus procesos de producción, garantizando un queso óptimo para su consumo.

• El bienestar animal es un factor determinante para lograr un producto saludable. Como empresa responsable cuida la calidad en toda la cadena de producción.

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