Compartir

Quito.- Prestigiosos académicos internacionales en educación superior han coincidido este martes en la necesidad de adecuar la gestión de las universidades a un modelo más flexible, autónomo y acorde a los desafíos del siglo XXI.

En una visión compartida, han señalado que las instituciones educativas asisten a una “era de transformación en la que se requiere de mayor autonomía para encarar los cambios profundos”.

Estos conceptos han sido destacados durante la segunda jornada del Foro Latinoamericano de Universidades que organiza la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). El encuentro, trasmitido telemática y simultáneamente desde España, Ecuador, Perú, México y Colombia, ha sido moderado por Rafael Puyol, exrector de la Universidad Complutense de Madrid y presidente de UNIR.

Los participantes del debate, denominado “El buen gobierno en las universidades del tercer milenio: luces y sombras”, han sido Roberto Fernández, exrector de la Universidad de Lleida y expresidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE); Galo Naranjo, presidente de la Asamblea del Sistema de Educación Superior (ASESEC) de Ecuador; Rohel Sánchez, Rector de la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa (UNSA) de Perú; Jhoniers Guerrero, Vicerrector académico de la Universidad Tecnológica de Pereira (Colombia); y Alfredo Jiménez Barros, coordinador Técnico del Parlamento Latinoamericano (PARLATINO).

La autonomía universitaria, una de las principales demandas

Los ponentes han reflexionado sobre los diversos escenarios que atraviesan las universidades y planteado alternativas para encarar sus retos organizativos del futuro. Desde diversas miradas, cada uno de los participantes ha expuesto las claves que interpretan para cumplir estos objetivos.

Rafael Puyol, presidente de UNIR, ha destacado que “la pandemia ha acelerado un proceso de transformación en las universidades. Vivimos en una era de cambios profundos. Las instituciones de educación superior deben ejercer un papel de agente eficaz de esa transformación. Para actuar con eficacia, las universidades deben cambiar”. Durante su intervención ha resumido ideas y conceptos compartidos por los demás ponentes: “Las universidades requieren una mayor autonomía universitaria, desde el punto de vista financiero, organizativo, académico y de Recursos Humanos de sus estructuras”, ha manifestado.

“¿Cómo enfrentar esos desafíos de cambio, a través de la buena gobernanza de las universidades” ?, ha preguntado a los demás ponentes el presidente de UNIR.

Según Roberto Fernández, expresidente de la CRUE, “la autonomía universitaria es clave. En España necesitamos una nueva ley de universidades que permitan a las instituciones de educación superior ser más autónomas. Las universidades se encuentran comprendidas en un sistema que está muy tutelado y éste debe revisarse para ganar en eficacia y eficiencia. Debemos abandonar los últimos puestos de países europeos que tienen menor autonomía en sus claustros, y estar entre los primeros”, ha subrayado.

Por su parte, Galo Naranjo ha expresado que “resulta imperioso entender que debemos construir una universidad disruptiva, una universidad donde la internacionalización sea un objetivo estratégico. Para ello, una universidad tiene que trabajar para conseguir mayor autonomía que implique una enorme responsabilidad social y compromiso ético. Una universidad sin autonomía e investigación no es universidad”, ha manifestado.

Jhoniers Guerrero ha manifestado que “en Colombia se habla de crear una superintendencia de universidades para mejorar el sistema de la educación superior. Es muy importante representar a los sectores sociales y productivos de la sociedad en las universidades, que no deben encerrarse en sí mismas. La universidad debe ser resiliente para adaptarse a los problemas sociales y ofrecer soluciones”.

Finalmente, Alfredo Jiménez Barros, Coordinador Técnico del PARLATINO, ha indicado que “la integración de la educación superior es uno de los grandes objetivos de la región para avanzar en el buen gobierno de universidades. Hay un camino que ya se está recorriendo: cada vez hay más asociaciones y redes

entre universidades. Estos son espacios eficientes para avanzar en tal sentido. Entendemos que la integración es necesaria para lograr los objetivos de desarrollo del bien común por parte de las universidades”, ha manifestado.

El foro, bajo la dirección de Manuel Herrera, director Ejecutivo de Relaciones Internacionales del Grupo educativo Proeduca, al que pertenece UNIR, seguirá analizando durante tres jornadas más los principales desafíos en innovación que deben enfrentar las universidades en materia de dirección y gestión.

El próximo jueves 18 de marzo, la mesa de debate abordará la “Internacionalización y movilidad como retos de las universidades del siglo XXI”. El 23 de marzo será el turno de “La calidad en el sistema de educación superior: acreditación y evaluación”, y finalmente, en la jornada de cierre, el 25 de marzo, los participantes expondrán sobre “La gestión y retención del talento docente e investigador”.