Blog

 Breaking News

Noticieros de TV: ¿Por qué los vemos si los criticamos tanto? (audio)

Noticieros de TV: ¿Por qué los vemos si los criticamos tanto? (audio)
febrero 23
09:27 2015
Compartir

Rubén Darío Buitrón
Periodista y escrito

La televisión “es la principal fuente de información sobre el mundo exterior para la mayoría de los lectores. La televisión los ha acostumbrado, sobre todo a los más jóvenes, a recibir la información visualmente. Pero tiene limitaciones: solo se ocupa de cosas que pueden mostrarse; necesita imágenes y las noticias no grabadas no llegan a la pantalla. Prefiere la acción a las ideas”.

Esta reflexión del periodista británico David Randall expresa las dos caras de la televisión: es el medio de mayor impacto por su capacidad de transmitir en directo y la credibilidad que sus virtudes técnicas le dan, pero aún no se consolida como una herramienta para profundizar los hechos y hacer pedagogía social.

En esto hay que trabajar: ser un medio distinto a los competidores televisivos que, por ejemplo, resumen la realidad diaria en un espacio de media hora.

La audiencia poco recuerda lo que vio en esos vertiginosos 30 minutos. Es un primer eje de cambio: hacer noticieros de temas contextualizados, no de relación de hechos que mucha gente ya sabe.

Así, la velocidad, que parecía un valor agregado, se vuelve un obstáculo para que la información sea suficiente y deje satisfecha al público.

Opinión en SRRADIO de Rubén Darío Buitrón sobre Los noticieros de TV: ¿Por qué los vemos si los criticamos tanto?

Pero la TV es un medio que no deja de avanzar tecnológicamente y ahí está una clave para su vigencia, en tanto los periódicos pierden lectores y sus finanzas tambalean.

El periodista ecuatoriano Juan Francisco Beltrán asegura que “los medios tradicionales -como explican Salaverría y Negredo en ‘Periodismo integrado’-, se enfrentan a un aumento de los costos de producción, estancamiento o caída de la difusión, menor inversión publicitaria, desaparición de puntos de venta y aumento de la competencia. Todo al mismo tiempo”.

Y, más claro: “El cambio del esquema de comunicación por el Internet y las redes sociales, la baja calidad periodística y la crisis del modelo de negocio crean el escenario ideal para el fin de los impresos”.

Por tanto, la TV ya no compite con sus legendarios rivales sino consigo misma y un enemigo altamente peligroso al que o se une o lo extermina: Internet.

Las redes sociales se han vuelto –para bien o mal- el espacio donde una pequeña parte de la sociedad debate, reflexiona, ataca o contraataca.

¿Por qué no seguir esos pasos?

Sin duda a la TV le hace falta mayor interactividad con la audiencia, no considerarla pasiva sino proactiva, tomarla como prosumidora. Es decir, capaz de hacer, proponer, comentar, estar en permanente contacto con el noticiero y sus periodistas, criticar, sugerir, convertirse en reportero, en protagonista, en medio, en puente.

“El uso de Internet significa que el periodista pueda acceder a otras fuentes (…). El periodista y el público tendrá distintos enfoques de un mismo hecho y realizarán su propio análisis de la situación”, según Matinchuk y Metta.

Enfrentarse a sí misma quiere decir incorporar los soportes digitales a su modelo de contenidos. Pero esto llevará a lo imprescindible: el encuentro directo, cara a cara, con la audiencia. El público ya no demanda solo una TV de calidad sino una donde reciba la información que necesita y es ese mismo público es que decide si queda satisfecho o cambia de fuentes de información.

La televisión debe reinventarse.

Debe sumarse al vertiginoso desarrollo de las redes sociales, capaces de medir, incluso, las emociones de sus seguidores.

El año pasado, la mayor red social del mundo, Facebook, reconoció que en 2012 usó los perfiles de más de medio millón de usuarios para un experimento científico sobre su influencia en el estado anímico de las personas.

“Un grupo de investigadores modificó durante una semana el contenido que se mostraba a 689.003 personas en sus cuentas. Los científicos omitieron para unos usuarios palabras con connotaciones positivas, mientras que para otros hicieron lo mismo con palabras que expresaban negatividad. La investigación la hicimos porque nos importan el impacto emocional y la gente que utiliza nuestro producto”, indica Adam Kramer, uno de los científicos.

¿Cómo debe aprovechar la TV investigaciones que van más allá de la tradicional -y subjetiva- medición de rating?

La TV debe producir información atravesada ya no solo por la mirada del periodista, el editor y el jefe de redacción sino, sobre todo, del público, que al sentirse parte de las decisiones en los contenidos los considerará suyos y los enriquecerá. No será fácil, pero hay que hacerlo o morir en el intento.

Lorenzo Vilches, de la Universidad Autónoma de Barcelona, dice que la unión entre televisión/internet es un nuevo medio híbrido dominado por la interactividad:

“Transmitir imágenes y sonidos por la red a grandes velocidades permitirá un acceso generalizado a las bases de datos culturales, históricos y científicos de todo el mundo. (Pero) la desigualdad social se acrecentará por las tecnologías súper especializadas. Internet será en el gran hipermedio del mundo desarrollado. Y no cuesta ni un dólar más ir añadiendo las propuestas y comentarios de los televidentes al trabajo cotidiano”.

La velocidad de procesamiento de la información -dice Vilches- permitirá un sistema de cultura del saber muy avanzado para los individuos que accedan a su uso inteligente y monitorizado. Pero la gran cantidad de información hará más necesario que nunca el reportero y el comunicador especializados(…)”.

La logística está. El Internet está. Faltan los periodistas. O, mejor dicho, falta el periodismo.

About Author

admin

admin

Related Articles

Radio en vivo

TV en vivo – pulse play

Facebook

Multimedia – Audios

Visitas