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La mortalidad intantil se reduce a la mitad desde 1990

La mortalidad intantil se reduce a la mitad desde 1990
septiembre 15
10:55 2013
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Ginebra.- Madrid.- (Agencias. ELMUNDO.es).- Cada día mueren 18.000 niños antes de cumplir los cinco años. Aunque la cifra ha supuesto unas 6,6 millones de muertes tan solo en 2012, es aproximadamente la mitada de los fallecimientos ocurridos a esta edad en 1990, año en que 12 millones de niños perdieron su vida, según un informe publicado por Unicef, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Grupo del Banco Mundial y el Departamento Asuntos Económicos y Sociales de la División de Población de las Naciones Unidas.

“Esta tendencia es positiva. Se han salvado millones de vidas”, afirma en un comunicado de prensa Anthony Lake, Director Ejecutivo de Unicef. “Y podemos hacer las cosas mejor aún. La mayoría de estas muertes se pueden evitar mediante medidas simples que ya se han puesto en marcha en muchos países. Lo que necesitamos es un mayor sentimiento de urgencia”.

Las principales causas de mortalidad entre los niños menores de cinco años son la neumonía, la prematuridad, la asfixia, la diarrea y el paludismo. A nivel mundial, cerca del 45% de las muertes de menores de cinco años están relacionadas con la desnutrición.

Alrededor de la mitad de las muertes de menores de cinco años se producen en sólo cinco países: China, República Democrática del Congo, la India, Nigeria y Pakistán. En la India (22%) y Nigeria (13%) se registran en conjunto más de un tercio de todas las muertes de niños menores de cinco años.

“La atención de la madre y del bebé en las primeras 24 horas de vida de cualquier niño es fundamental para la salud y el bienestar de ambos”, ha señalado Margaret Chan, Directora General de la OMS.

“Hasta la mitad de todas las muertes de recién nacidos se producen durante su primer día”.   Las vidas de la mayoría de estos bebés podrían salvarse si tuvieran acceso a determinados servicios básicos de salud.

Estos incluyen la atención especializada durante y después del parto, el acceso a medicamentos de bajo coste, como los antibióticos, y prácticas como el contacto piel a piel entre la madre y el recién nacido y la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

Progresos y desafíos

A pesar de esta buena noticia, y teniendo en cuenta el ritmo anual de reducción en muertes infantiles (un descenso por año del 3,9%), se estima que no es suficiente para conseguir el Obtejivo número 4 de Desarrollo del Milenio que es reducir la tasa de mortalidad en niños menores de cinco años en dos tercios, entre 1990 y 2015.

“Las inversiones constantes de los países para fortalecer los sistemas de salud son esenciales para asegurar que todas las madres y los niños puedan obtener la atención médica de calidad asequible que necesitan para vivir vidas saludables y productivas”, ha señalado Keith Hansen, Vicepresidente de Desarrollo Humano interino del Banco Mundial.

Una de las zonas donde los niños tienen más riesgo de morir a esa edad es en África subsahariana, con 98 muertes por cada 1.000 niños nacidos vivos, lo que se traduce en un riesgo 16 veces mayor en comparación con los nacidos en países desarrollados. No obstante, en África subsahariana se ha producido una notable aceleración de los progresos, ya que la tasa anual de reducción de la mortalidad aumentó de 0,8% en 1990-1995 hasta un 4,1% en 2005-2012.

Este es el resultado de unas políticas gubernamentales sólidas, de inversiones prioritarias y de acciones para hacer frente a las causas principales de mortalidad infantil y llegar incluso a las poblaciones más difíciles de alcanzar.

Acciones mundiales

Hay una serie de iniciativas en marcha para mejorar el acceso a servicios de salud materna e infantil, inspiradas en la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer y el Niño del Secretario General de las Naciones Unidas, que ha recibido amplio apoyo y tiene como objetivo salvar 16 millones de vidas para 2015 a través de un enfoque “continuo de la atención”. Dentro de esta estrategia se encuentran las siguientes medidas:

Un Plan de Acción Mundial de Vacunas que está tratando de lograr el acceso universal a la inmunización en 2020. Gracias a las vacunas se evitan de dos a tres millones de muertes cada año a causa de la difteria, el tétanos, la tos ferina y el sarampión.

Unos 176 países han firmado ‘Una promesa renovada’, junto con Unicef, para evitar que los niños mueran de causas que se pueden prevenir fácilmente.

Mejorar el acceso a medicamentos prioritarios, como antibióticos básicos y sales de rehidratación.

Un nuevo Plan de Acción Mundial para la Neumonía y la Diarrea, que tiene como objetivo poner fin en 2025 a las muertes infantiles prevenibles debidas a estas dos principales causas de mortalidad de menores de cinco años.

Se prevé la puesta en marcha en mayo de 2014 de un plan de acción mundial para acabar con las muertes evitables más comunes.

Unicef, la OMS y el Grupo del Banco Mundial apoyan el movimiento mundial Scaling Up Nutrition (SUN) en sus esfuerzos para colaborar con los países para poner en práctica programas que hagan frente a la nutrición deficiente a escala con un enfoque principal en el empoderamiento de las mujeres.

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