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“No comimos nada en cuatro días, sólo bebimos, pero había que huir”

“No comimos nada en cuatro días, sólo bebimos, pero había que huir”
agosto 16
18:46 2014
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sr.recatados2Zajo, Iraq (CNN) – Sus rostros han dado la vuelta al mundo después de que un helicóptero iraquí de ayuda humanitaria rescatase a esta familia Yazidi en una caótica evacuación en un helicóptero en las montañas de Sinjar. Las lágrimas corrían por las mejillas de Aziza Hamid, de 15 años, y su hermana, de 17 años, Dunya. Eran parte de los pocos afortunados que lograron subirse a un helicópetro iraquí y huir.

Dos días después, el reportero de CNN Ivan Watson siguió el rastro de las niñas y sus familiares hasta el tercer piso de un edificio abandonado en Zajo, Irak, un refugio improvisado donde aproximadamente 1.000 Yazidis se han refugiado.

En el interior, las niñas, sus hermanos y su primo de 16 meses de edad, viven al límite con sus escasas pertenencias extendidas en un par de metros de hormigón visto.

“No tenemos comida. No tenemos bebida. No tenemos sueños. Somos muy, muy pobres”, dijo un hermano de las niñas, Kareem, a Watson el miércoles. “No es bueno.”

Su situación desesperada, al igual que la de muchos, se inició hace más de una semana en la que huyeron a las montañas de los alrededores cuando los combatientes ISIS irrumpieron en la ciudad de Sinjar.

Se cree que miles están aún en las montañas, atrapados sin comida, agua o atención médica en pleno calor del verano.

Los combatientes de ISIS juraron matar a los yazidis, a quienes califican de “adoradores del diablo.” Son una de las minorías religiosas más pequeñas y más antiguas del mundo, miembros de una secta pre-islámica con sus raíces en el zoroastrismo. Se vinculan con el hinduismo, el cristianismo, el judaísmo y el Islam.

Cuando ISIS avanzó en Sinjar, hogar ancestral de muchos yazidis, la familia Hamid se vio obligada a huir.

“Yo estaba feliz de que hubiéramos sobrevivido, pero yo estaba triste y preocupado por mi padre,” dijo Dunya a Watson. El padre de las niñas, al igual que muchos, se negó a salir de su ciudad natal de Sinjar por delante del avance ISIS.

“Lo intentamos todos pero es difícil convencer a mi papá, y se negó a salir de la casa”, otro hermano de las niñas, Thabed Hamid, dijo. “Él dijo que sería una humillación huir. Pero yo no podía dejar que capturan las niñas y las mujeres. Así que nos fuimos.”

La familia no llegó lejos en su coche antes de que se toparon con combatientes de ISIS, que disparaban desde un puente a los yazidis que huían en un puente.

“Salté del coche y del puente,” cuenta Aziza, “porque tenía miedo de ISIS.”

Desde allí, se dirigieron a la montaña en medio del sofocante calor del verano iraquí.

“Logramos encontrar un árbol donde pudimos descansar a la sombra, tuvimos la suerte”, explicó Dunia.

“Durante los primeros cuatro días no teníamos comida, sólo agua. Cualquier trozo de pan que encontramos lo usamos para alimentar a los niños pequeños para que se mantuvieran con vida, pero teníamos que huir.”

Pasarían días antes de saber lo que había ocurrido con su padre.

El martes, que lograron utilizar un teléfono celular llamaron a su padre y supieron que aún estaba vivo. Escapó de Sinjar y está en la montaña, las niñas dijeron a Watson.

El presidente estadounidense Barack Obama ordenó ataques aéreos la semana pasada, en parte para proteger a los yazidis y a otras personas que huyen de ISIS. También ordenó lanzamientos de ayuda humanitaria.

Una evacuación masiva de yazidis es poco probable después de una evaluación realizada por el Departamento de Estado de EE.UU. y militares que encontraron muchas menos personas atrapadas de lo que antes se temía.

El número de yazidis en las montañas es “ahora de algunos miles” dijo a CNN el miércoles Brett McGurk, un vicesecretario adjunto de Estado. Después de las evacuaciones realizadas en helicópteros y los viajes a pie para huir.

En el interior, las niñas, sus hermanos y su primo de 16 meses de edad, viven al límite con sus escasas pertenencias extendidas en un par de metros de hormigón visto.

“No tenemos comida. No tenemos bebida. No tenemos sueños. Somos muy, muy pobres”, dijo un hermano de las niñas, Kareem, a Watson el miércoles. “No es bueno.”

Su situación desesperada, al igual que la de muchos, se inició hace más de una semana en la que huyeron a las montañas de los alrededores cuando los combatientes ISIS irrumpieron en la ciudad de Sinjar.

Se cree que miles están aún en las montañas, atrapados sin comida, agua o atención médica en pleno calor del verano.

Los combatientes de ISIS juraron matar a los yazidis, a quienes califican de “adoradores del diablo.” Son una de las minorías religiosas más pequeñas y más antiguas del mundo, miembros de una secta pre-islámica con sus raíces en el zoroastrismo. Se vinculan con el hinduismo, el cristianismo, el judaísmo y el Islam.

Cuando ISIS avanzó en Sinjar, hogar ancestral de muchos yazidis, la familia Hamid se vio obligada a huir.

“Yo estaba feliz de que hubiéramos sobrevivido, pero yo estaba triste y preocupado por mi padre,” dijo Dunya a Watson. El padre de las niñas, al igual que muchos, se negó a salir de su ciudad natal de Sinjar por delante del avance ISIS.

“Lo intentamos todos pero es difícil convencer a mi papá, y se negó a salir de la casa”, otro hermano de las niñas, Thabed Hamid, dijo. “Él dijo que sería una humillación huir. Pero yo no podía dejar que capturan las niñas y las mujeres. Así que nos fuimos.”

La familia no llegó lejos en su coche antes de que se toparon con combatientes de ISIS, que disparaban desde un puente a los yazidis que huían en un puente.

“Salté del coche y del puente,” cuenta Aziza, “porque tenía miedo de ISIS.”

Desde allí, se dirigieron a la montaña en medio del sofocante calor del verano iraquí.

“Logramos encontrar un árbol donde pudimos descansar a la sombra, tuvimos la suerte”, explicó Dunia.

“Durante los primeros cuatro días no teníamos comida, sólo agua. Cualquier trozo de pan que encontramos lo usamos para alimentar a los niños pequeños para que se mantuvieran con vida, pero teníamos que huir.”

Pasarían días antes de saber lo que había ocurrido con su padre.

El martes, que lograron utilizar un teléfono celular llamaron a su padre y supieron que aún estaba vivo. Escapó de Sinjar y está en la montaña, las niñas dijeron a Watson.

El presidente estadounidense Barack Obama ordenó ataques aéreos la semana pasada, en parte para proteger a los yazidis y a otras personas que huyen de ISIS. También ordenó lanzamientos de ayuda humanitaria.

Una evacuación masiva de yazidis es poco probable después de una evaluación realizada por el Departamento de Estado de EE.UU. y militares que encontraron muchas menos personas atrapadas de lo que antes se temía.

El número de yazidis en las montañas es “ahora de algunos miles” dijo a CNN el miércoles Brett McGurk, un vicesecretario adjunto de Estado. Después de las evacuaciones realizadas en helicópteros y los viajes a pie para huir.

 

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